Sabemos que en toda
relación, hay una fase inicial de Enamoramiento en la que todo nuestro sistema está
alterado. Sentimos la felicidad en cada poro de nuestra piel, nuestro corazón parece
que late con más energía que nunca y nuestros pensamientos difícilmente
conseguimos que dejen de focalizarse en la persona en cuestión.
Ésta es la CARA de dicha fase, pero obviamente también hay una CRUZ. Se trata de la
falta de perspectiva que normalmente acompaña el enamoramiento. Es decir, en
definitiva perdemos el norte. No pensamos en observar objetivamente a esa persona
para ver si es realmente lo que buscamos o no, si es el tipo de individuo que queremos
para compartir nuestra vida, para empezar un camino juntos.
Para que podamos hacer ésto tendrían que darse dos puntos muy importantes:
1. Que hubiéramos hecho un proceso para descubrir qué es lo que buscamos en
el otro. Cuales son las características, valores, etc...esos aspectos que para mi
es imprescindible encontrarlos en mi pareja. Se trataría de tener claro cual es
mi ideal, para ver si esa persona encaja o no en él.
2. Una vez tengo claro el punto 1, deberíamos empezar la relación, intentando
mantener los pies en el suelo. Es decir, por mucho que “aparentemente” nos
guste todo del otro, es muy frecuente que en esta etapa, toleremos y
aceptemos cosas, acciones o actitudes, que normalmente no soportamos. Y no
las soportamos porque no están en sintonía con nuestros valores, con nosotros,
con el tipo de persona que queremos encontrar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario